Esto es un fragmento de un discurso amoroso (Barthes)
E&Co., hace 125 semanas
Humboldt llama a la libertad del signo locuacidad. Soy (interiormente) locuaz, porque no puedo anclar mi discurso: los signos giran "en piñón libre". Si pudiera forzar el signo, someterlo a una sanción, podría finalmente encontrar descanso. Pero no puedo impedirme pensar, hablar; ningún director de escena está ahí para interrumpir el cine interior que me paso a mí mismo y decirme: ¡Corte! La locuacidad sería una especie de desdicha propiamente humana: estoy loco de lenguaje: nadie me escucha, nadie me mira, pero continuo hablando, girando mi manivela.
- ¿Hay vida?, hace 131 semanas, Raúl
- eso parece, hace 131 semanas, tucutucu
- Un rayo de Sol, oh, oh, oh?, hace 127 semanas, POP
- Hola, hace 126 semanas, Sergei Belov
- Esto es un fragmento de un discurso amoroso (Barthes), hace 125 semanas, E&Co.